La norma TRGS 900 establece valores límite en el lugar de trabajo para numerosas sustancias que pueden estar presentes en el aire del lugar de trabajo. Entre ellas no solo se incluyen disolventes o gases concretos, sino también sustancias que están presentes en el entorno de los vehículos, los talleres y las naves cerradas, como el monóxido de carbono, el monóxido de nitrógeno, el dióxido de nitrógeno o el benceno. La TRGS 900 constituye, por tanto, una base importante a la hora de evaluar la contaminación atmosférica en la empresa y establecer las medidas de protección adecuadas.
Lo que regula concretamente la TRGS 900
La TRGS 900 es la Norma Técnica sobre Sustancias Peligrosas relativa a los valores límite en el lugar de trabajo. Contiene una amplia lista de sustancias con valores límite de concentración en el aire del lugar de trabajo. Estos valores límite sirven para proteger la salud de los trabajadores y limitar la exposición a sustancias peligrosas. La norma se modifica y se complementa de forma continua.
Para los operadores, esto significa que no solo es relevante una situación de molestias agudas, sino ya la mera cuestión de si las sustancias procedentes del funcionamiento habitual pueden llegar al aire de las naves en una concentración que deba tenerse en cuenta.
Qué sustancias son especialmente relevantes para los garajes y talleres
La TRGS 900 incluye un gran número de sustancias concretas. En lo que respecta a los gases de escape diésel en espacios cerrados, son especialmente relevantes aquellas sustancias que suelen aparecer en los procesos de combustión o durante el funcionamiento de los vehículos. Entre ellas se encuentran, entre otras:
- Monóxido de carbono
- Óxido de nitrógeno
- Dióxido de nitrógeno
- Benceno
Estas sustancias figuran en la TRGS 900 con valores límite en el lugar de trabajo. Esto es especialmente importante para los responsables de talleres, depósitos y naves cerradas para vehículos, ya que precisamente estas sustancias pueden desempeñar un papel importante durante el funcionamiento de los vehículos con el motor en marcha.
Por qué la lista de sustancias por sí sola no es suficiente
El verdadero reto no radica en si una sustancia figura en la TRGS 900, sino en si, en la propia empresa, llega al aire que se respira en concentraciones relevantes. Es precisamente en este punto donde el registro técnico cobra una importancia decisiva.
Los motores modernos siguen emitiendo gases de escape, que pueden llegar a ser peligrosos rápidamente en espacios cerrados. Por ello, para talleres y naves industriales se ofrecen sistemas que captan los gases de escape directamente en el tubo de escape, se pueden adaptar individualmente y están diseñados para un uso continuo. De este modo, la medida de protección se aplica allí donde se origina la contaminación, y no solo en el aire interior ya contaminado.
Qué deben deducir de ello los operadores en la práctica
Cuando en naves de vehículos o talleres se arrancan, maniobran o revisan vehículos con el motor en marcha de forma habitual, no basta con consultar únicamente la lista de sustancias de la norma TRGS 900. Entonces surge la cuestión práctica de cómo mantener alejadas de forma fiable las sustancias relevantes del área de trabajo.
Ahí radica precisamente la ventaja de las soluciones técnicas de extracción. Nuestros sistemas de extracción de gases de escape para talleres y naves industriales son sistemas potentes y personalizables que captan los gases directamente en el tubo de escape, con el fin de garantizar un aire limpio y el cumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo. Para los operadores, este es el paso decisivo: pasar de la mera consideración de los valores límite a una solución que reduzca de forma permanente el riesgo en el día a día.
Por qué la captación directa suele ser la mejor solución
Cuanto antes se capturen las emisiones, menor será la contaminación en el espacio. En lugar de confiar en que las sustancias se diluyan posteriormente o se reduzcan mediante la ventilación general, una extracción directa de los gases de escape garantiza que las sustancias relevantes de la norma TRGS 900 ni siquiera lleguen a la zona de respiración de los trabajadores. Esto supone una gran ventaja, especialmente en naves cerradas, zonas de ensayo y talleres. Nuestras soluciones se han desarrollado precisamente para estos ámbitos de aplicación y protegen de forma fiable contra los gases de escape diésel nocivos para la salud en entornos industriales y de taller.
Lo que importa en la práctica
Quien quiera saber qué sustancias figuran en la norma TRGS 900 suele buscar primero una lista. Sin embargo, para la empresa es fundamental, sobre todo, saber cuáles de estas sustancias pueden estar presentes en su propia nave y cómo se puede limitar su concentración de forma fiable. En cuanto los gases de escape diésel se convierten en un problema en espacios cerrados, la captación técnica se convierte en un elemento fundamental. Un sistema de extracción de gases de escape adecuadamente diseñado ayuda a capturar las emisiones directamente en el origen y a mejorar de forma duradera la calidad del aire en la empresa. Precisamente ahí radica, para muchos operadores, la verdadera utilidad de la TRGS 900: no solo establece valores límite, sino que también deja claro por qué las medidas técnicas de protección son tan importantes en el día a día.
Encuentre ahora las soluciones adecuadas para su empresa
Si en su empresa se utilizan vehículos de forma habitual en naves, talleres o depósitos, merece la pena analizar la situación real de exposición. Ofrecemos sistemas de extracción de gases de escape para talleres, naves industriales y otros ámbitos de aplicación, que se pueden adaptar a cada uso concreto y captan las emisiones directamente en el punto de origen. De este modo, es posible limitar de forma específica las sustancias relevantes de la TRGS 900 en el área de trabajo antes de que se conviertan en un problema. No dude en ponerse en contacto con nosotros para recibir asesoramiento.