¿Cómo se comprueba el funcionamiento de un sistema de aspiración?
En la prueba se comprueba en primer lugar el estado del sistema. Esto incluye mangueras, conexiones, sistema de control y fijaciones. Los daños visibles, la suciedad o las fugas pueden afectar considerablemente al funcionamiento. A continuación, se comprueba si la potencia de extracción es suficiente. Dependiendo del sistema, se pueden medir los caudales de aire, la presión negativa o las velocidades de flujo. En el caso de un sistema de extracción de gases de escape, también se comprueba si los gases se recogen de forma fiable en el vehículo o en el puesto de trabajo. No basta con que el ventilador esté en marcha. Lo importante es que los contaminantes se capturen allí donde se generan.
Por qué es importante la inspección de un sistema de aspiración
Los sistemas de extracción captan los gases de escape, el polvo, el humo o los vapores directamente en el lugar donde se generan. De este modo, contribuyen de manera significativa a la calidad del aire y a la seguridad y salud en el trabajo. Si el sistema deja de funcionar correctamente, las sustancias nocivas pueden llegar a la zona de trabajo y ser inhaladas por los trabajadores. Esto puede afectar a la salud y comprometer la seguridad en la empresa.
Una inspección periódica permite comprobar si el sistema sigue ofreciendo el rendimiento necesario. No se trata solo de detectar daños evidentes; incluso pequeños cambios pueden reducir su eficacia. Las conexiones con fugas o los puntos de aspiración mal ajustados pueden provocar que las sustancias nocivas ya no se capturen de forma adecuada.
¿Quién puede inspeccionar un sistema de extracción?
Por lo general, la inspección la lleva a cabo una persona capacitada para ello. Puede ser, por ejemplo, uno de nuestros técnicos cualificados. Es importante que la persona encargada de la inspección cuente con los conocimientos técnicos, la experiencia y las competencias necesarias sobre el sistema en cuestión.
La elección del organismo de inspección adecuado depende del tipo de sistema de extracción, el ámbito de aplicación, los requisitos legales y la evaluación de riesgos. Para los operadores es fundamental que la inspección se realice de forma profesional y se documente de manera comprensible.
Por qué la documentación forma parte de la inspección
Una inspección siempre debe documentarse. La documentación indica cuándo se inspeccionó el sistema de extracción, quién realizó la inspección, qué aspectos se comprobaron y si se detectaron defectos. Si son necesarias reparaciones o ajustes, estos también deben quedar registrados.
Para las empresas, esta documentación es importante por varias razones:
- Aporta seguridad en el día a día
- Sirve de apoyo en los controles internos
- Ayuda a cumplir de forma transparente los requisitos de seguridad y salud en el trabajo
- Facilita la planificación de futuros mantenimientos o intervenciones de servicio
El papel que desempeñan el mantenimiento y el servicio técnico
La inspección y el mantenimiento están estrechamente relacionados. Mientras que la inspección de un sistema de extracción evalúa si la instalación funciona de forma segura y eficaz, el mantenimiento garantiza que se mantenga en buen estado a largo plazo. Dependiendo de la instalación, puede ser necesario realizar reajustes, sustituir componentes desgastados o llevar a cabo controles de funcionamiento de forma periódica.
Precisamente en el caso de los sistemas que se utilizan a diario, el servicio no debería realizarse solo cuando surgen problemas. Un mantenimiento preventivo reduce los tiempos de inactividad y garantiza que el sistema de extracción siga estando disponible de forma fiable.
Cómo colabora Blaschke en la inspección y el servicio técnico
Blaschke diseña y construye sistemas de extracción para talleres, naves de vehículos y aplicaciones industriales. Además del asesoramiento, el diseño, la fabricación y el montaje, el servicio técnico también desempeña un papel importante. Y es que una buena solución de extracción no termina con la instalación. Debe funcionar de forma segura a largo plazo y seguir adaptándose a las necesidades de la empresa.
Blaschke ayuda a las empresas a gestionar los sistemas de forma adecuada, a comprobar su funcionamiento y a llevar a cabo los trabajos de mantenimiento necesarios. De este modo, el sistema de extracción mantiene su rendimiento y protege de forma fiable a los empleados en su día a día laboral.
Haz que revisen tu sistema de extracción de forma profesional ahora mismo
Quien utilice un sistema de extracción debe programar revisiones periódicas. Un organismo de inspección cualificado, una persona competente o una empresa especializada con experiencia comprueba si el sistema está en buen estado técnico y si capta eficazmente las sustancias nocivas.
De este modo, se detectan a tiempo los defectos, se evitan las averías y se garantiza la calidad del aire en la empresa. Con el servicio profesional de Blaschke, el sistema de extracción permanece siempre operativo y se adapta adecuadamente a cada zona de trabajo.
Póngase en contacto con nosotros para recibir un asesoramiento sin compromiso.